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Universo de la electrónica: El techno

por | May 24, 2021 | #blogrumba | 0 Comentarios

En Detroit hay tres recursos en abundancia: el agua dulce, los yacimientos de sal y el techno.

Mientras en Chicago los sonidos del house se apoderaban de las emisoras locales (si quiere saber más sobre el house, lo invitamos a leer nuestra nuestro tercer capítulo), a 400 km, en la ciudad motor, Detroit, se estaba cocinando otro de los género más importantes de la música electrónica, el techno. Para esta oportunidad, wareros, vamos a conocer como una ciudad opacada por una industrialización deshumanizada dio a luz a los sonidos descarriados del futuro para llenar de color, armonía y esperanza lo que pareció en un momento una olla de esmog sin salida. 

El techno

En Detroit hay tres recursos en abundancia: el agua dulce, los yacimientos de sal y el techno, siendo este último el gran orgullo de toda la ciudad, sin embargo, esto no fue siempre así. Para el año de 1967 la ciudad entró en una de sus mayores crisis socioeconómicas: la estigmatización racial se vivía cada vez más fuerte y el cambio de la mano obrera por máquinas agudizó la situación. Si bien el desempleo afectaba a todos, el remplazo dejó a más familias negras que blancas en las peores condiciones. 

Los años empezaron a correr y para inicios de la década de 1980, no había cambiado el panorama de desigualdad y desolación, la ciudad se encontraba todavía a la deriva de una identidad, no obstante, los que fueron niños caminando por ambientes hostiles y se criaron en los suburbios, ya tenían algo por contarle al mundo. La música en los guetos negros se convirtió en el escudo de resistencia a la exclusión, se volvió unión entre los que estaban cansados de la misma realidad, ya no gustaban de artistas que no los representaban, surgiendo la necesidad de crear nuevas tendencias musicales. Así mismo, poco a poco la influencia de los sonidos europeos aterrizó en la ciudad, donde fueron bien acogidas las propuestas de aristas como Krafwert, New Order, Depeche Mode o el mismo Giorgo Morder, quienes comenzaron a aparecer en el programa radial «The Midnight Funk Association», donde todas las noches pasaban interminables listas de música electrónica.

El programa que era dirigido por Charles Johnson, más conocido como “The Electrifying Mojo”, fue la casa de muchos jóvenes que con la ola de instrumentos a bajo costo para Djs como los sintetizadores o las cajas de ritmo (un proceso similar al House de chicago), se despertó en Detroit un gran interés por la nueva forma de mezclar sonidos.

Estados Unidos: The Electrifying Mojo, radio estadounidense Foto: GETTY IMAGES

Aunque para algunos Detroit era un infierno, para otros era el paraíso. algunos de los que más entendieron que el futuro era él ahora, fueron los tres de Belleville:  Juan Atkins, “el creador”, Derrick May, “el innovador” y Kevin Saunderson, “el elevador”, aunque Atkins era algunos años mayor, juntos fueron amigos desde la secundaria gracias a la música. Con estudios de grabación caseros e improvisados, supieron trabajar como grupo encargándose de pintar la contaminación de una ciudad colapsada en industrias para cambiarlas por arte. Reconocer su pasión por los sintetizadores y la infinitas maneras de mezclas que estaban creando, los llevó a moldear una suerte de soul y funk alternativo, agarrando además elementos del blues y el gospel, géneros que les permitieron experimentar una nueva forma de ritmos con beats más agitados y coros alucinantes. 

Sin entender todo lo que estaban haciendo, pero convencidos por su gusto compartido por la música electrónica, los tres de Belleville hicieron un viaje a Chicago para aprender de los nuevos sonidos que allí ya empezaban a sonar. A su regreso comenzaron a tocar como Djs en el circuito de fiestas de Detroit, bajo el nombre alternativo de Deep Space Soundworks. Si bien entre 1980 y 1985 el alto impacto musical de la escena de Chicago era estremecedor y no había discoteca que no sonara el House a Hardy o Knuckles, en 1981, The Electrifying Mojo comenzó a sonar en su programa radial de la noche las mezclas del grupo de amigos de Bellaville. 

Las leyendas del techno: Derrick May, Kevin Saunderson y Juan Atkins Foto: GETTY IMAGES

El mismo año de 1981, en una sala de grabación, Atkins coincidió con Richard Davis, un viejo zorro y excombatiente de vietnam, que desde joven era fanático a George Clinton y a la agrupación Funkadelic. Para Davis, escuchar los delirantes patrones rítmicos de cada mezcla de Atkins resumía la frase “techno rebelde”, escrita en el libro futurista de Alvin Toffler “El shock del futuro”, por lo que no dudó en proponerle a Atkins fundar Cybotron, el primer grupo que dio el nombre de techno a los ritmos que estaban creando. 

Adelantado a Derrick May y Kevin Saunderson, Atkins, una vez se graduó de la preparatoria se dedicó de lleno al éxito de Cybotron que fue casi inmediato. Cuando se estrenó su primer disco llamado “Alleys Of Your Mind”, su fama alcanzó los escalafones del Reino Unido. La línea de bajo que se implementó en todo el álbum tenía un poder de resonancia que se podía escuchar horas y horas sin aburrirse, donde los inesperados coros se elevaban en cada track hasta rosar una dislocación en otras dimensiones. Pero Juan Atkins, el máximo exponente de los inicios del techno dejaría Cybotron para la mitad de la década de 1980, sus diferencia musicales con Davis, eran irreparables. 

Cybotron fue un grupo de electro formado en 1980 por Juan Atkins y Richard Davis en Detroit, Estados Unidos Foto: GETTY IMAGES

Si algo se destaca en Juan Atkins como padre del techno en Detroit es su vertiente espiritual, su conexión directa de alma y música que desde el principio aplicó a sus mezclas. Tal vez fue por eso por lo que siempre alcanzó una mayor cercanía a su público, sin importar el país o cultura donde estuviese tocando, nunca se guardó nada de lo mejor de su repertorio. Para antes de terminar la década 1980, ya fundado su sello discográfico Metroplex, sus discos fueron grabados con el seudónimo de Model 500, los cuales fueron bien recibidos en todo el mundo, sencillos como: «No UFO’s», «Night Drive (Thru-Babylon)», «The Chase» o «Future», definieron por completo el techno.  

Sin embargo, la misma represión del gobierno de turno que sufrió la escena del house en Chicago no fue indiferente a la del techno en Detroit, la censura de la música electrónica en Estados Unidos hizo creer que esta nunca iba a poder salir de lo underground. 

Juan Atkins :  Músico estadounidense Foto: GETTY IMAGES

A razón de la fuerte política en contra de la electrónica, fueron varios los Djs estadounidenses que como Atkins empezaron arribar a países como Inglaterra y Alemania, donde los sonidos electrónicos tendrían una acogida inmediata. La revolución tecnológica permitió crear puentes musicales que llevaron a la consolidación de la cultura Rave, eventos masivos donde cientos de personas de todo el mundo, sin conocerse, se reunían para disfrutar del universo de sonidos de la música electrónica, dando así origen a legendarios festivales como Love Parade o Sónar. 

Carl Cox: Reconocido DJ y productor Foto: GETTY IMAGES

De esta manera llegamos al final de otra parada en la historia de la música electrónica y su género más amplio, el techno. Lo invitamos a no dejar de leer #BlogRumba donde encontrará las experiencias y datos más importantes de esta enorme universo.No se olvide de compartir la columna para seguir sumando pasajeros a este recorrido de música, memoria y descontrol.  La próxima semana llegaremos al la última estación del universo de la electrónica, vamos a adentrar en el génesis de la cultura Rave, donde estaremos recorriendo el delirio y la lujuria de los festivales de música electrónica más importantes. No se lo pierdan.

Mateo Caballero
(Bogotá, 1997). Actual estudiante del pregrado de Creación Literaria de la Universidad Central y creador de la Revista cultural Pequeños Relatos. Ha colaborado con sus escritos para algunas revistas nacionales.

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