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El bronx: el nacimiento de dos géneros

por | May 18, 2021 | #blogrumba | 0 Comentarios

En Nueva York, para la década de 1970, las pandillas de los sectores más marginados se estaban matando y solo el poder de la música podía cambiar el panorama.

La música como manifestación de inconformidad, la música como instrumento de paz y reconciliación, la música como vehículo de transformación. Desde su materia prima, el sonido, la música nos ha hecho sacudir, despertar o dormir, pero nos causa y es todo lo que importa. Para esta semana la nave de Waro Colombia, hace una parada especial en Nueva York, la ciudad que nunca duerme y menos cuando se trata de revolución, de dignidad e identidad de raza. Por eso antes de saltar a Detroit, cuna del Techno o al viejo continente, cuna de los Rave, conoceremos el territorio que vio crecer a la electrónica y al hip-hop juntos.

El bronx

Pocos años antes de la década de 1970, la música disco ya empezaba a explotar en una lluvia de placer dentro de las discotecas afro y gais de la gran manzana, pero fue tanto su furor (si quiere saber más de la música disco lo invitamos a leer la parada que hicimos en Studio 54), que en poco tiempo los lujos y la excentricidad de todos los famosos que empezaron a llegar volvió la música disco en un círculo exclusivo. Los ojos del mundo mostraban a Nueva York como el paraíso de la moda y la buena vida.

Años 70 Nueva York: Torres Gemelas Foto: GETTY IMAGES

Para ese mismo tiempo la desigualdad y el racismo se marcó más profundo en varias zonas de Estados Unidos, pero en especial en el Bronx, uno de los cinco distritos de Nueva York. En este distrito, la decadencia de los barrios marginados era escandalosa, los edificios se encontraban abandonados y la pobreza corría sobre escombros; la inseguridad y la violencia policial se adueñaron de las calles, pero nada de eso resonaba en las altas urbes. 

A razón de la indiferencia del gobierno norteamericano, los jóvenes negros y algunos inmigrantes latinos de la época, encontraron un sonido distinto al brillo de la música disco. Para 1973 el papel del Dj fue fundamental en especial el del “Padre del hip hop”, Clive Campbell, mejor conocido como Dj Kool Herc, que con solo 15 años haría la primera fiesta de hip- hop en el oeste del condado. 

Años 70 Nueva York: Inicios de Dj Kool Herc Foto: GETTY IMAGES

Las fiestas de Herc eran casi surrealistas, todas las canciones que tocaba pasaban por una cámara de eco a todo volumen que retumbaban el lugar: ¡BUA-AAAA-AA! ¡SLIN-INNN-INN! ¡BUO-OOOO-OOO! Mientas todos bailaban sin parar. Su amor devoto por los éxitos de James Brown y el Funky, lo distinguieron del resto, no les gustaba poner música disco y menos que sonara en la radio. 

La selección de discos de Herc sin duda fue indispensable para la escena del hip-hop, pero sin duda lo que más lo diferenciaba a él, era su estilo para reproducir música. Su manera exacta para cortar causo toda una renovación en los ritmos, cada canción duraba lo que él deseaba y el público se lo agradecía. Algunos de los asistentes a las fiestas no solo se dejaban llevar por la música, empezaron a moverse al ritmo de los breaks o cortes, dando inicio al break dance. 

Años 70 Nueva York: Jóvenes bailando break dance  Foto: GETTY IMAGES

Con la semilla plantada por Herc, en el Bronx muchos jóvenes se animaron a ser parte de la revolución de sonidos y uno de ellos fue el legendario Afrika Bambaataa.  Reconocido por formar de manera definitiva lo que hoy conocemos como hip-hop, su carrera comenzó en 1976 cuando su madre le regaló su primer sistema portátil de sonido, donde empezaría a emplear la forma de cortar de Herc.

En el Bronx por ese entonces ya se habían conformado muchas pandillas, los jóvenes de los guetos se estaban matando por ser los dueños de la zona y Bambaataa, ante todo el dolor del cual era testigo, no se quedó quieto. Para el mismo año que empezó a ser Dj, fundó la Universal Zulu Nation, un grupo de concientización de hip-hop cuya visión de paz, unión, amor y diversión se manifestaría a través de la música, utilizando su forma de mezclar como instrumento de reconciliación y transformación, pero lo más importante, supo unir todo un movimiento cultural, desde DJs, MCs, compositores, bailarines de break dance hasta grafiteros, consolidando el rotulo del hip- hop como manifestación cultural.       

Años 70 Nueva York: Dj Afrika Bambaataa Foto: GETTY IMAGES

Si bien el hip-hop cada vez cogía mas forma, faltaba por aparecer el último de los tres grandes de la santísima trinidad, el experimental Grandmaster Flash, quien a diferencia de los anteriores vivía al sur del Bronx. Desde su adolescencia siempre fue un apasionado por mover el cuerpo, liberar el alma y en la música encontró su razón de ser. Bajo las influencia de Herc y Bambaataa era muy difícil proponer algo igual de bueno a lo que ellos tocaban, no obstante, después de tanto experimentar, reconoció que los Dj aún no conseguían cortar de una manera armónica, por lo que, tras probar con distintitas técnicas, llevaría a otro nivel la manera de mezclar en las fiestas, logrando que el público disfrutara de manera continua durante toda la noche.

Uno de los mayores reconocimientos de Grandmaster Flash fue crear tres técnicas para mezclar que hoy en día son base en todo Dj: el Backspin, el Punch Phrasingy el Scratching (esta última fue fundada por el Dj Grand Wizard Theodore, pero que sin duda GrandmasterFlash mejoró). Estas innovaciones lo pusieron en el plano de los Djs pioneros en el nacimiento del hip-hop y para el final de la década de 1970 no había quien lo distinguiera, su manera de tocar en el escenario era distinta, diversa y exótica, lo que influiría en los estilos de música electrónica que vendrían más adelante. 

Años 70 Nueva York: Dj Grandmaster Flash Foto: GETTY IMAGES

De esta manera llegamos al final de una parada especial en la historia de la música electrónica y su cercanía al hip-hop, lo invitamos a no dejar de leer #BlogRumba donde encontrará las experiencias y datos más importantes de esta enorme universo.No se olvide de compartir la columna para seguir sumando pasajeros a este recorrido de música, memoria y revolución.  La próxima semana nos vamos a adentrar en Detroit, la cuna del Techno. No se lo pierdan.

Mateo Caballero
(Bogotá, 1997). Actual estudiante del pregrado de Creación Literaria de la Universidad Central y creador de la Revista cultural Pequeños Relatos. Ha colaborado con sus escritos para algunas revistas nacionales.

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